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septiembre 18, 2014

LA RULETA DE UN ADIÓS - Capítulo 4





Lunes

Después de dos semanas de ausencia completa David decidió romper ese silencio y llamó a Cristina, ella estaba ansiosa y sobrecogida por escuchar su voz, pues aunque él no lo sabía, ella siempre miraba su teléfono e intentaba marcarle pero se arrepentía en el mismo momento.

Luego de un saludo nervioso y de preguntar brevemente por sus vidas, deciden citarse en el café de siempre el jueves a las 4 de la tarde.

Martes

Desde esa llamada, su cotidianidad ya no sabía igual. Estaban desesperados en su interior por saber qué pasaría ese jueves. David no tenía claro por qué la había citado, ni sabía qué le diría mientras que Cristina, estaba ya preparando su discurso para reivindicarse con él, por haberlo dejado, por haber estado con otra persona, por amarlo y no decírselo. 

Miércoles
Cristina ya se había comido todas las uñas y repasaba en su memoria todo en lo que creía que se había equivocado con la intención de perdonarse a sí misma y buscar que David quisiera regresar a reconstruir todo.

David por su parte, se concentró en el trabajo y de tanto en tanto, miraba el reloj, la fecha, el día... Estaba echando para atrás su idea de verla, pero quedaban menos de 24 horas y era el momento perfecto para entregarle las cosas que había dejado en casa y poder cerrar ese ciclo, a pesar de que no estaba para nada seguro de que era eso lo que realmente quería. Recordaba la última conversación con Cristina y le dolían de nuevo cada una de las palabras dichas, su escueto "no" para arreglar lo sucedido, aun cuando él había dado todo de sí para que las cosas funcionaran, no estaba dispuesto a bajar su orgullo sin sentir la plena confianza de que Cristina sí estaba segura de volver con él.

continuará...

julio 19, 2014

LA RULETA DE UN ADIÓS - Capítulo 3


No había pasado más de 24 horas cuando Cristina decidió escribirle un mensaje de texto a David. Él había pasado una noche desolada, en ese silencio taciturno que había en casa, ya sin ella todo parecía ajeno. 

Su celular no paraba de sonar con los mensajes que no le respondía a Cristina. 

18 de abr., 8:34 PM - Mi Cris: David, dime cómo estás? 
18 de abr., 9:45 PM - Mi Cris: Cariño, estoy pensándote mucho, por favor respóndeme algo, estás bien? No contestas en casa tampoco
18 de abr., 11:23 PM - Mi Cris: Entiendo que lo último que quieres es hablarme, pero sólo estoy preocupada por ti, te dije que no quería distanciarme tanto, quiero que seamos amigos
19 de abr., 1:10 AM - Mi Cris: Yo tampoco estoy muy bien, este domingo no ha estado para nada tranquilo, ando en casa de Malu por si quieres llamar... Quiero verte. 
19 de abr., 1:25 AM - David C: Cristina, he pensado mucho en si responder o no, estoy cansado, no he parado de llorar porque te fuiste y me sentí tan traicionado. Eres la última persona en la faz de la tierra que tiene derecho a preguntar cómo estoy, tú sabes el daño que me hiciste ¿sabes? He pensado mucho en algo que no para de darme vueltas en la cabeza, ayer te pregunté que si lo nuestro no valía la pena como para volver a intentarlo, como para arreglar las fisuras y sin pensarlo dos veces respondiste con un escueto "no", ese "no" todavía me retumba, no se sale de mi mente... Y sin embargo aquí estás, buscando verme ¿para qué? Si sabes que esto no tiene vuelta atrás si desde ayer dijiste que no querías arreglar las cosas. 
19 de abr., 1:26 AM - Mi Cris: David, al menos déjame verte esta semana. 

Sus mensajes no causaban sino más daño del que ella pensaba. Él en cada rincón veía cosas que se le habían quedado a Cristina sin empacar, buscó una caja y una a una las fue metiendo ahí para entregárselas en cualquier momento. 

Cristina por su parte, al subirse al taxi esa tarde lluviosa, llamó a su mejor amiga Malu y le contó todo lo que había sucedido mientras le decía que se iría para su casa, llevaba 4 maletas llenas de ropa y recuerdos, el taxista le daba pañuelos para consolarla porque era evidente lo que había sucedido. Cuando llegó a casa de Malu, se echó a llorar como nunca, le contó a Malu sobre Daniel, el hombre que la había puesto a dudar sobre su relación con David. 

Su amiga no sabía qué decirle, pues no quería enfrentarla con un "te lo dije" porque la veía completamente devastada, pero al menos ella parecía tener en quien confiar toda su tristeza. Mientras que David simplemente se encerró en sí mismo. 

Continuará... 

julio 17, 2014

LA RULETA DE UN ADIÓS - Capítulo 2





Después de pasarse horas y horas hablando de todo lo que había sucedido en la relación. David lloraba por todo lo que le explotó en la cara, saber que Cristina había estado con otra persona le partía el corazón. Ella en cambio, no terminaba de recriminarse lo que había hecho, pero a pesar de ello, sentía que él era quien tenía más culpa de lo que había pasado, empezó a decirle todo lo que no le gustaba de él, hasta las cosas más banales, necesitaba una catarsis para cerrar ese ciclo, pero David recibía todo como puñaladas.

Todo confirmaba que ambos habían estado en relaciones diferentes. Ella siempre buscaba los defectos de David, sumaba siempre lo negativo, lo que él dejaba de hacer, quizás porque no sabía que debía cumplirle a ella expectativas que infundadas o no, Cristina las tenía pero no se lo expresaba. Él en cambio, enamorado de Cristina, siempre restaba las cosas que no le gustaban de ella, así le molestaran comportamientos o expresiones que hacía, él decidía ser feliz con lo que se daban, se acomodó a esa monotonía de la relación, porque pensaba que era también cómodo para ella, pero los dos estaban completamente equivocados.

Ese sábado gris, después de esas horas que parecieron interminables, ella empacó sus cosas y espontáneamente le dijo que fueran a comer helado para despedirse. En el camino, la acompañó a tomar un taxi, y como si fuera poco, comenzó a llover en el instante en el que ambos se fundieron en ese abrazo que vaticinaba, que pasaría un buen tiempo sin saber qué harían con sus vidas en la ausencia del otro.


noviembre 26, 2012

SENSACIÓN DE VACÍO (Cap. IV)


Federico por su parte, seguía su vida sin novedad alguna, se había dado cuenta de que las cosas con Laila no iban a funcionar por la simple razón de que ella estaba muy enamorada, era una jovencita ilusa que apenas empezaba a conocer las cosas de la vida y él ya era todo un hombre hecho y derecho  que no tenía por qué estar con una sola mujer, habiendo tantas lindas por el mundo, no se podía acortar esa libertad que la vida le ofrecía ahora.

Laila por su parte no se quedó quieta, sí lo extrañaba mucho, lo pensaba cada día hasta que finalmente se le fue pasando esa sensación de vacío y comenzó a darse la oportunidad de salir con quien se aparecía. Pero en el fondo, la manipulación a la que la había sometido Federico, la dejó con el sentimiento de poder y de venganza frente a todos los demás que se cruzaran por su camino. Laila empezó a considerar que ningún hombre merecía estar con ella y los utilizaba, los engatuzaba, con sus palabras, con sus ojos, con sus manos los iba enamorando y cuando por fin picaban el anzuelo por completo, desaparecía sin importarle nada más.

Así se fueron pasando un par de años largos en los que ella era una feliz soltera, una mujer difícil de alcanzar y peligrosa para quien se enamorara de ella. Durante esos mismos años, ella también terminó por distanciarse de Alejo porque le parecía un hombre patético siempre diciendo que me adora y pues sí tiene novia, pero a  ella nunca la ha mirado con los ojos con que me mira a mí, qué pereza Alejandro nunca va madurar  pensaba ella, insensatamente sobre el que habría sido su amigo desde la infancia.

Ella siempre yendo por la vida como si fuera la mujer más especial del universo, no se había dado cuenta de que estaba construyendo su propia tumba, lo que le pasaría después haría que toda su vida cambiara por completo.


Continuará...

octubre 26, 2012

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA (CARA)


Esa noche estaba cansado de tanto trabajo, invitó a  salir una amiga que le encantaba y trataría de esa noche avanzar más, pues en oportunidades anteriores ella no le había soltado ni un beso; estaba retrasada por media hora y  cansado de esperarla en la puerta, decidió entrar al bar. Pidió una cerveza y se sentó en una mesa, mientras miraba el reloj constantemente sólo para darse cuenta de que no había pasado más que un par de minutos.  Extrañado vio como una mujer vestida maravillosamente se iba acercando a su mesa, revisó su celular, su amiga le decía que tardaba pero iba en camino, la mujer extraña se le acerca y le dice"esta va por mí"  ofreciéndole una botella de whisky para los dos, se lo dijo con  tanta seguridad y coquetería que estuvo a punto de picar el anzuelo, pero su boca reprodujo las palabras que él no quería decir "Mujer, gracias pero... ahora no puedo" y ella se retiró del bar mientras continuaba mirándolo de manera coqueta, con un poco de ira en su interior. 

Bibiana llegó finalmente al bar, se disculpó con Ernesto por su tardanza pero sólo para decirle "quiero presentarte a mi novio, ahorita viene para acá" él se quedó allí, sorprendido pensando en que estaba buscando lo que no se le había perdido en Bibiana habiendo dejado ir a esa mujer que lo había dejado sin palabras por un corto instante. Fue un jueves perdido, luego de que llegó el novio, se fue para su casa. 

Pasaron semanas, ya había dejado atrás lo que sentía por Bibiana y también  había olvidado aquella curiosa y atrevida mujer, nunca más se preguntó qué habría pasado si le hubiera aceptado la botella de whisky.  Hasta que llegó otro jueves cansado de trabajo de oficina, y sólo quería tomarse una cerveza, llegó al bar y vio una mujer deslumbrante en la barra, se dirigió hacia ella, la invitó a bailar, conversaron por ratos, ella era arquitecta, vivía sola,y aparentemente cerca del apartamento de él. 

Se acabó la fiesta y él decidió proponerle que siguieran en su casa, sin pensar que fuera a acceder, pero así fue y ya en el apartamento, pasaron horas en su cama, no hubo centímetro de su piel en el que no pasaran sus manos, sus lenguas, sus dientes... Hasta que finalmente cayeron dormidos, extasiados y exhaustos de placer.

A las horas él sintió el olor a café, miró el reloj que marcaba las 8:35 A.M, decidió quedarse en cama, expectante ante lo que podría pasar en ese momento, olía las sábanas con los ojos cerrados, recordando esa noche, Lucía tardó media hora en regresar a su cuarto, él se hizo el dormido, cariñosamente le dio un beso para despertarlo, se levantó y con gusto le preparó desayuno, no quería que ella se fuera, conversaron por horas hasta que pensó que era mejor pedir algo para almorzar, la retenía, la quería dejar para él. Luego de la siesta, él se despertó y notó que ella no estaba en la cama, la buscó en el apartamento, leyó la nota, no había teléfonos, no sabía su apellido para buscarla, sólo su nombre...

Confundido por lo que Lucía había generado en él, todos esos sentimientos explosivos de sentir que podía pasar con su compañía por mucho tiempo y ahora era ella la que se había ido dejándolo a la espera de volverla encontrar.  Después de eso, Ernesto decidió pasarse por el   bar todos los jueves y le preguntaba a los meseros si la habían visto, pero ella nunca más regresó y él no volvió a saber de ella y aunque había continuado con su vida, de tanto en tanto regresaba al mismo lugar esperando encontrarla como si nunca hubiera pasado un día de su ausencia.


octubre 25, 2012

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA (SELLO)


Estaba reprimida, todas sus culpas se limitaban a lo mismo de siempre, ella amaba una noche y emprendía su retirada, a veces sin recordar el nombre de él, de ellos, simplemente se iba. Pero ¿Qué pasaba por su cabeza? cada que deseaba ser querida, amada, que la tomaran de la mano en la calle, pero siempre que veía un hombre, solo pensaba en tenerlo por esa noche, esa era su forma de sentirse hermosa, no había de otra, eso tal vez nunca cambiaría. 

Esa noche decidió vestirse para la ocasión, tacones rojos altos, medias de malla, minifalda negra, blusa translucida, de esas que se usan ahora, entró al bar de siempre, se pidió un whisky sin hielo, se lo tomó de un solo sorbo, se quedó en la barra, desde allí podría ver quién sería su presa por esa noche. 

A la distancia, se veía un hombre solo, sentado en una mesa, se tomaba una cerveza y al parecer esperaba a alguien, porque miraba el reloj constantemente, eso a ella no le importó, se acercó a su mesa con dos vasos y una botella de whisky "esta va por mí" lo demás va por vos, él se sonrió y cortésmente le dijo que por esa noche rechazaría la oferta. Ella se fue del sitio con su botella en la mano y al llegar a casa decidió destaparla y tomarse unos cuantos tragos antes de dormir vestida con su ropa sexy. 

Pero los días con sus noches fueron pasando y la obsesión por ese hombre desconocido fue creciendo, no veía la hora de que fuera jueves de nuevo para buscarlo en el bar, pero pasaban y pasaban jueves y él nada que aparecía. Hasta que se llegó el día en que por fin lo vio entrar. Estaba solo al igual que la noche en la que lo había conocido. 

Esta vez, él fue directo hacia ella en la barra, no la reconoció ni se acordó de ella cuando le dijo "¿bailamos?" y Lucía accedió, bailaron varias canciones continuas de salsa y de tanto en tanto se cruzaban nombres, se llamaba Ernesto, vivía en la ciudad hacía tres años, era ingeniero y salía poco. Ella con esas pocas palabras creyó que se enamoraba, no era igual a los demás, a los que desechaba con tanto asco. 

Se acabó la fiesta y se fueron juntos para la casa de Ernesto... No hubo centímetro de piel por el cual no pasaran sus manos, sus lenguas, sus dientes... Hasta que finalmente cayeron dormidos, extasiados y exhaustos de placer. Lucía se despertó primero y desnuda como estaba se preparó un café tratando de no hacer mucho ruido, empezó a recorrer el apartamento, a ojear los libros de su escritorio, su curiosidad no se saciaba con nada y seguía pensando en cuál era el momento en el que debía irse de su casa, generalmente ni se quedaba a dormir, pero allí lo había hecho, había dormido con un hombre por primera vez en su vida y sentía que quería quedarse allí por horas, pero sus culpas, sus miedos, no le permitían darse ese pequeño regalo. 

Lo despertó, esperando que entre la conversación él le dijera que ya era hora de irse, pero Ernesto no lo hizo, en cambio le preparó desayuno y conversaron por horas, hasta que sin preguntarle, decidió pedir almuerzo para los dos, ella sorprendida, pensaba me voy luego del almuerzo, pero él la retenía, la amarraba con cada palabra y cada gesto. Almorzaron, durmieron juntos un rato más, hasta que finalmente ella decidió irse dejándole una nota en una servilleta "Gracias por el regalo tan maravilloso que me diste, la vida nos unirá de nuevo, si así ha de ser. L."




agosto 28, 2012

UN MES BASTÓ (Cap. III)




A partir de esa noche en la cena familiar en casa de Alejandro, Federico llegó para quedarse en la mente de Laila por un buen tiempo. Él ese día la acompañó a casa y le pidió que salieran en una cita formal al siguiente viernes, a lo que Laila respondió emocionada con un sí.  Durante toda esa semana ella contaba los días, las horas, los minutos... Hasta que por fin se llegó el viernes, salieron a cine y a tomarse algunas cervezas en un parque cercano a la casa de ambos, pues él también vivía en el barrio de Laila y Alejandro.

En medio de todo se fundieron entre besos y Laila por dentro se sentía feliz pero asustada y le dijo expresamente a Federico que no podía mencionar lo ocurrido a Alejandro, ya que ella sabía que él moría de amor frustrado por nunca haberle confesado de frente lo que sentía, Fede no se mostró sorprendido ante la solicitud pero accedió a no contar nada.

Durante los días posteriores él se encargó de enamorarla con detalles pequeños y justo cuando estaba más ilusionada, él no volvió a aparecer, no había pasado más de un mes y todo pareció acabar de repente sin que Laila tuviera ni siquiera tiempo de reaccionar ante el hecho de que su segundo enamoramiento de su vida, hubiera sido algo inútil y sin futuro para él.

En medio de la desesperación por no saber de él, llamó a Alejandro y al preguntarle por su amigo, él  le contó toda la verdad Lilita, yo te había dicho que Federico no era un hombre para tí, él es muy perro y yo sabía todo lo que estaba pasando pero como no me hiciste parte de tu vida, decidí callarme, él está saliendo con otras dos viejas de la facultad y pues ahora no tiene tiempo para vos, es así de simple, así que más bien olvídalo... Ya pasó.

A pesar de la tristeza y la decepción en que se sumió Laila, siguió en la universidad sin querer volver a enamorarse nunca y en algún momento se dio golpes de pecho por no mirar a Alejo con otros ojos más que de los de amigo.



agosto 27, 2012

A BLANCO Y NEGRO

Eso de andar saltando entre nubes rosadas y azucaradas, estar sonriente todo el tiempo y no solo dibujar esa pequeña línea en su rostro, sino sentir felicidad desde lo más profundo de su ser y regalarla con sus ojos saltones y expresivos a todo el que la veía y la conocía. Eso de vivir entre fuentes de miel y chocolate, ver todo desde las ópticas mas optimistas, de no sentir que caminaba sino de que flotaba... Eso de ver que cada error era solo un empujón más para seguir avanzando, eso de nunca mirar hacia atrás por el arrepentimiento de haber dado un no, un tal vez o un sí, no era sencillamente lo suyo. 

 Era mas bien una mujer calmada, vivía en las nubes eso sí, pero era parca y seca. Para ella casi todo era o blanco o negro y tal vez gris, pero eso no era necesariamente malo, miraba a los demás con ojos sombríos, hablaba lo necesario, su interés no era llamar la atención de nadie y menos de que alguien completara su corazón, pues se sentía bien así, sola por el mundo... 

 Su frase era "a lo que vinimos"... Si había que trabajar, trabajaba, si había que estudiar, estudiaba, si había que sonreir, sonreía displicente, si se trataba de pelear, lo hacía y así siempre llevaba su vida como un alma que el aire simplemente iba arrastrando por la vida. 

 Hasta que un día, se topó con un chico de ojos claros y mirada perdida, rizos rojos, delgado y aunque vestido de todos los colores tenía la misma actitud que ella, se le notaba a kilómetros. Era un chico poco común, por lo que ella se alegró internamente, no quería pensar que en algún momento él la viera dibujar líneas expresivas hacia él. En cambio, él le regaló una sonrisa deseando que se percatara de su existencia pues quería que juntos completaran ese mundo blanco, negro y a veces gris que habían construido solos hasta ese momento. Y ella finalmente, le sonrió.



Este  post fue escrito para el cuarto aniversario del  blog de  @Campanula13, en estos días lo recordé y decidí publicarlo por acá, sin dejarle de dar las gracias a ella, por haberme hecho esa invitación hace un año...  


agosto 22, 2012

LA CENA FAMILIAR (Cap. II)



Alejandro era un chico alto, de tez blanca ojos verdes, muy solicitado por sus compañeras de la universidad, seguro tenía sus rollos con algunas de ellas pero esos eran temas que le ocultaba a Laila, pensando que tal vez habría un asomo de algo más hacia él. Pero nada, nada pasaba, lila terminó el colegio y entró a la universidad, donde cambió por completo, ya no era la adolescente que aunque algo pícara conservaba ingenuidad, a pesar de que tenía 17 años en su primer semestre, ella sintió que era un mundo nuevo en el que no podía ser tonta  y se empezó a llevar por delante a cuanto tipo creía que podía conquistarla, ella era una mujer difícil y de armas tomar, por decirlo de alguna forma.

Alejo vio con sorpresa cómo todo había cambiado para ambos en tan pocos meses.  Se fue convirtiendo en su mejor amigo, en el de toda la vida, el que siempre estaría presente para acompañarla en lo que ella quisiera, Laila por su parte, ya sabía todo el poder que ejercía sobre él y aunque lo quería de manera desbordada, lo manipulaba cuantas veces quería y podía.

Una noche, él la invitó a su casa a cenar con toda su familia y un compañero de la universidad, cuando ella vio al amigo de Alejo se enamoró de ese hombre, era un poco más alto  que Alejo, tenía cabello negro, ojos claros, una sonrisa perfectamente alineada y una espalda grande. Alejo vio cómo de inmediato surgió la química entre Laila y Federico y sintió que él mismo se había clavado un cuchillo al presentárselo.

La cena transcurrió en la normalidad de la familia de Alejandro, todos conversaron sobre las nuevas experiencias en la universidad y el susto que le generaba a Laila la etapa de los finales, pero Alejo y Federico siendo más experimentados en el tema, le revelaban truquitos para no asustarse y sobre todo para hacer copia como último recurso.

Ella se reía desparpajada cada que Federico salía con alguna ocurrencia y lo miraba disimulada frente a todos en la mesa.

Alejandro estaba consternado.

agosto 19, 2012

LAILA, ALEJANDRO Y DANIEL (Cap. I)

Laila, Alejandro y Daniel eran los amigos de la cuadra, se llevaban muy bien los tres y ella era feliz siendo "la reina" del combo, ella era una adolescente algo coqueta, estaba cursando 7º y ellos dos ya estaban terminando el colegio.  Pasaban sus tardes entre las tareas y los juegos que hacían con el resto de sus amigos del barrio, pero siempre estaban ellos tres juntos para ir al cine, a escaparse en la noche de sus casas para quedarse hasta tarde conversando y riendo, para los tres fueron unos años maravillosos que pasaron en el barrio en el que crecieron juntos compartiendo cada historia.

A Laila le gustaba Daniel y era un sentimiento recíproco, en cambio Alejandro, vivía triste porque estaba enamorado de ella, pero veía todo lo que con picardía comenzaba a suceder conforme pasaban los años, ya los juegos iban cambiando a ser del estilo "la verdad o se atreve" y Alejando nunca tenía oportunidad de decirle a Laila lo que sentía.

Ella era una eterna enamorada, siempre se dejaba llevar por lo que sentía sin ponerle razón a nada y se dejó enamorar de Daniel, como se enamoran los jóvenes a esa edad.  Una noche de películas en casa de Alejandro, Daniel y Laila decidieron contarle a él, que ya eran novios pero que igual seguirían siendo como los tres mosqueteros, Alejo con decepción lo aceptó sin decir nada y sólo mostrando una sonrisa para ocultar su llanto por haber perdido tan inútilmente a lila, como solía decirle.

Pasó poco menos de un año y esa relación de su primer amor se fue acabando y los tres mosqueteros se se separaron del todo. Ellos dos empezaron la universidad y Laila iba terminando el colegio.

A pesar de que vivían en el mismo barrio ya poco se veían y cuando lo hacían se saludaban a la distancia, pero Alejandro siempre le llevaba detallitos que compraba en la universidad y seguía ahí como su amigo incondicional.

Él a pesar de tener ya una vida nueva de universitario seguía pensando en Laila como si fuera su primer y único amor.


octubre 24, 2011

OLOR A DULCE

El aire no se sentía excepto por ese olor que tanto lo caracterizaba, era un olor dulce, efímero pero intenso. Era un pueblo inhóspito y olvidado en medio de la nada, las casas de madera se confundían entre caminos espesos de polvo, arena y el río que susurraba la lenta cotidianidad de sus habitantes, él finalmente, era lo único que los mantenía allí.

Cada día las señoras de casa, atendían desde temprano a sus esposos e hijos, terminaban sus quehaceres a la hora del almuerzo y luego se dedicaban a abanicarse en la tranquilidad de sus corredores, sentadas en sillas mecedoras corroídas por el polvo y el tiempo. Algunas de ellas se dedicaban a tejer mientras comentaban las novedades de sus vecinos y allegados. Mientras que los hombres a las 9 de la mañana, ya habían regresado de pescar y cosechar algunas frutas que luego canjeaban en la plaza principal y se reunían de tanto en tanto para jugar dominó y cartas con la compañía de unas cervezas frías.

Era un pueblo tranquilo, allí nada sucedía. Pero esto cambiaría en poco tiempo.

Esa noche, el clima estaba mas caliente que nunca, la luz se había ido y todos dormitaban en sus hamacas sacadas al patio para recibir un poco de brisa que trajera el río. Las matronas, con su sexto sentido anticiparon que lo peor estaba apenas por suceder.

Al amanecer, los hombres cansados del mal sueño de la noche anterior se levantaron para hacer lo acostumbrado, las madres atendían y organizaban a sus hijos que saldrían para la escuela, mientras que sus esposos desayunaban arepa con huevo revuelto y si había pan lo mojaban en el chocolate para salir a pescar o a sus cultivos de yuca, plátano y caña.

El pueblo lentamente se iba despertando para pasar un día más, de esos tediosos que se vivían allí, pero el aire traía escozor y algo de zozobra. La sorpresa se la llevaron aquellos que llegaron al pequeño puerto improvisado con madera ahora podrida por el ir y venir del agua dulce. Vieron a la distancia una embarcación blanca que se aproximaba hacia ellos, eso nunca sucedía, no había nada qué hacer ni qué visitar allí, y los pocos lugareños que alguna vez se habían ido no tenían motivos por los que regresar.

Sin embargo, estupefactos esperaron con ansias a las personas que llegaban al pueblo. Todos en sus pensamientos concluyeron que después de ese día, el pueblo no volvería a ser el mismo.

Entre la multitud, compuesta por una orquesta desafinada de instrumentos oxidados, payasos desteñidos, uno que otro malabarista y demás personas de circo, se encontraba una mujer hermosa, alta y de cabello mas largo que su propio cuerpo, esa cabellera dorada emanaba un olor extraño mezclado entre flores y muerte. Esta mujer llevaba puesto un vestido de novia tan blanco, que parecía brillar como la plata y traía consigo el misterio de toda la embarcación.

Las matronas, deslumbradas por la blancura de esta mujer, llegaron a pensar que estaba muerta que era un fantasma, pero los hombres parecían adorarla y caminaban detrás de ella sin dubitaciones.

La mujer continuó atravesando todo el pueblo hasta mezclarse entre los cultivos espesos de caña de azúcar, y uno a uno los hombres siguieron detrás hipnotizados por el esplendor. La orquesta y los remedos de payasos, bailarines y malabaristas, continuaron animando la fiesta. Al caer la tarde, todos se fueron en su pequeña embarcación, dejando atrás a la mujer misteriosa.

Al amanecer, se escucharon los gritos desesperados de las mujeres, cuando se dieron cuenta de que todos los hombres habían desaparecido del pueblo como por arte de magia.

Al paso de los años las mujeres fueron muriendo lentamente, los cultivos se fueron secando y este inhóspito lugar se fue hundiendo en el polvo hasta desaparecer por completo, dejando una leyenda olvidada de aquellos que alguna vez habían estado allí. De aquella mujer misteriosa, solo se supo que siempre viajaba de pueblo en pueblo dejando trás de sí una estela de aromas dulces llenos de olvidos y desencantos

septiembre 28, 2011

Y SE PASÓ LA PRIMAVERA

- ¿Quién es esa tal Penélope a la que tanto le escriben canciones? Estoy cansada de ella...
- No digas pendejadas, cómo que no sabes quien es Penélope.
- No, debe ser porque siempre ando en las nubes pensando en mi propio corazón.
- Bueno, luego de escuchar mas de tres canciones sobre ella ¿Quién crees que es?
- Ella... Podría ser yo.
- ¿Ah?
- Sí, mientras espero... Y ya sé que se me acabó todo,  hasta la primavera.

septiembre 19, 2011

UNA HISTORIA MAS... Parte XII



2011

A pesar de que su amigo se quedó por mas de una semana en su casa y se pasaron las fiestas de diciembre encerrados los dos en el apartamento Alicia nunca le dirigió palabra alguna, solo hasta un sábado de enero en que se levantó mas temprano que él, se bañó, se puso un vestido hermoso, se maquilló y luego de preparar el desayuno para ambos, lo despertó y le dijo "Quiero que desayunes y te vayas de mi casa, necesito hacer unas cosas a solas. Fresco, no me voy a cortar las venas..."

Luego de desayunar en silencio, Andrés se fue entre tranquilo y expectante, había salido de allí lo más rápido que había podido no sin antes decirle que estaba mas hermosa que nunca y que esperaba seguir viéndola así siempre. Ella simplemente le dirigió una sonrisa torcida y se despidió con un abrazo.

Puso música a lo que daba el equipo de sonido y comenzó a empacar todas las cosas que faltaban:  La vajilla, las sábanas, toallas, los objetos decorativos... Nada lo dejó por fuera. Organizó todas las cajas marcándolas con algunas instrucciones, creía que ya había terminado cuando halló una caja que estaba escondida y empolvada en su closet, había olvidado lo que estaba allí.  Con susto, la abrió y comenzó a sacar todas las cosas que Esteban le había regalado en algún momento desde que se habían conocido hasta hoy.

Sacó el frasquito del perfume.

Y allí estaba ella, recostada en su cama regresando de nuevo al presente, luego de haber perdido la noción del tiempo recordando toda la historia vivida con Esteban. 

Finalmente se levantó de su cama, llamó a su mamá y se despidió con tranquilidad de ella.  Luego le escribió una nota a Andrés:

"Decidí que debo seguir mi vida y coger otros rumbos, es el momento de cumplir mis sueños... Te dejo en mi casa todas las cosas empacadas en cajas, vende las que puedas entre eso todos los muebles y el apartamento, luego vemos como me entregas la plata de lo que quede.  Te llamaré en cuanto me instale en mi nuevo hogar, no te olvides que te quiero mucho.  Ali."

Alicia se fue despidiendo en su mente de su vida en esa ciudad, de sus amigos, de su familia, pensó en lo que le diría a cada uno en el momento que fuera indicado, así ella ya se encontrara lejos.   Aunque algunas lágrimas se iban asomando por su rostro, ella estaba feliz de que al fin había sido capaz de tomar la decisión de cumplir al menos uno de sus grandes deseos.

Para el verano, Alicia ya trabajaba en Italia y tenía algunas personas que la habían acogido y que consideraba ya como sus nuevos amigos.  Había dejado atrás a Esteban, sabía que él estaría bien en donde estuviera, lo único que le pesaba en la mente era siempre el querer darle un final a esa historia que simplemente él no había permitido cerrar.  Y sin embargo, era mas feliz de lo que nunca lo había estado en su vida.


fine.

septiembre 16, 2011

UNA HISTORIA MAS... Parte XI


Llegaba abril y Alicia decidió escribirle a Esteban, realmente su ausencia le dolía, pensaba que era el año en el que iban a estar mas cerca una vez ella pudiera viajar a Holanda y ocurría justamente lo contrario. Pasados los días, él respondió con otro correo, mostraba interés en rehacer la relación, pedía disculpas a gritos por haberla dejado a un lado, sin embargo seguía excusándose en la gran responsabilidad que tenía ahora con su trabajo. A pesar de que ella entendía, no le cabía en la mente, que esa fuera su única razón para ausentarse por tanto tiempo.

De ahí en adelante Alicia llegaba siempre a su apartamento vacío, cada noche se tomaba una copa de vino y lloraba en silencio abrazando su almohada. Cada fin de semana era una tortura para estar con sus amigos, no quería demostrarles que se estaba ahogando en un vaso de agua. Se mostraba tranquila, sonriente y continuaba hablando de sus planes de viaje así no los tuviera para nada firmes y en ellos nunca mencionaba las idea de ver a Esteban. Sin embargo ellos la notaban distante, Ali es del tipo de mujeres que piensa que "la procesión se lleva por dentro" y no tenía razones para contar lo que le sucedía. Andrés era el único que seguía allí acompañándola en todo momento y a quien se le abría por completo después de unas cuantas copas a solas, pero ni él que era su gran amigo, lograba sacarla de ese estado indescriptible lleno de nostalgia, tristeza, esperanza, amor acumulado, rabia... No sabía qué hacer para captar la atención de Esteban y bajo esas condiciones tenía muy claro que no sería precisamente bueno hacer el viaje, no quería llegar allá a recibir sorpresas.

En diciembre, Esteban simplemente se esfumó, todas sus redes sociales las había eliminado, no lo volvió a ver conectado en ningún chat, y en skype siempre offline, al parecer había cambiado también sus teléfonos en Holanda, porque ninguno le salía en servicio... En su desespero por saber de él, comenzó a llamar a los que eran sus suegros pero nunca quisieron darle información, sus amigos no sabían nada y le respondían con pequeñas evasivas y no tenía forma de comunicarse con alguien más en Holanda que le pudiera confirmar sus sospechas o al menos decirle que él estaba bien.

Alicia se sintió morir, fue perdiendo su rumbo imaginando que lo peor había pasado y en su desasosiego decidió renunciar al trabajo - a fin de cuentas llevaba mas de una semana sin ir - y fue dejándolo todo poco a poco. Se encerró en su apartamento y se le iban los días llorando, Andrés había insistido en acompañarla en su tristeza, pero no logró sacarla de ese estado en el que se encontraba y solo la veía planear y planear un viaje sin destino aparente pero tenía calculados los horarios, reservaciones en hoteles, pero no le decía hacia donde se dirigiría ni cuándo. Él igualmente sabía que ella lo buscaría por cielo y tierra.

Su familia tampoco pudo hacer nada y decidieron irse para la finca (como era acostumbrado) a pasar la navidad y el año nuevo. A ella nada le importó saber de ellos, solo quiso quedarse en la comodidad de su casa, con unas cuantas botellas de vino y una que otra de tequila que poco a poco compartía con Andrés en silencio.

Ella comenzó a empacar todas las cosas de su apartamento, Andrés le parecía un adorno más de su casa, sin embargo apreciaba su compañía a pesar de que la atacaba con preguntas todo el tiempo ¿Para qué empacas? ¿qué vas a hacer con todo esto? ¿Qué quieres hacer con tu vida? ¿Qué vas a hacer con el trabajo?... Pero de regreso no recibía más que silencios.


septiembre 01, 2011

UNA HISTORIA MAS... Parte X



2010


A Alicia le pareció una eternidad continuar trabajando como si nada, luego de pasar un mes de luna de miel con Esteban. Las horas laborales de cada día se le hacían cada vez más largas esperando a que cayera la tarde para encontrarse con Esteban por skype, en la eterna cita fijada a las 7 de la noche. Al menos él hacía el esfuerzo de trasnochar para al menos hablar por una hora de la banalidad de su cotidianidad y de sus vidas en la ausencia del otro.

Para navidad se enviaron regalos y celebraron telefónicamente el año nuevo, Alicia no se había ido para la finca con su familia por temor a no tener señal del celular por lo que la pasó en casa de una amiga, un tanto extrañada de perdonar por primera vez en su vida no estar con su propia familia de celebración decembrina, sin embargo las sorpresas seguirían llegando ya entrado el año nuevo.

El vaivén de los primeros meses de 2010 hicieron que Alicia y Esteban se alejaran, perdiendo la costumbre de las 7 de la noche. Para ambos era más difícil sostener la situación de verse y estar pendientes del otro y los días con sus noches iban pasando rápidamente. Ella sentía que era él el que se alejaba cada vez más. De pronto, comenzó a pensar que todo se iría a pique y que ella no podría hacer el tan anhelado viaje sorpresa a Holanda.

Los tiquetes no los había comprado todavía para no tener más ansiedades, a la larga faltaban no menos de 6 meses para que se realizara el viaje de acuerdo a los planes que tenía en mente. Pero en realidad era que la incertidumbre de su futuro con Esteban la amargaba, los distanciamientos de parte de él, la hacían sospechar un sin número de cosas que no podría controlar ni manipular. Andrés - su amigo - le insistía constantemente en que terminara esa relación y que invirtiera ese dinero en un viaje para ella sin correr detrás de un hombre del que poco iba sabiendo en los últimos días. Ella persistía, tal vez su orgullo era el que no le permitía tener en ningún aspecto de su vida, una batalla perdida sin haberla luchado antes.

Alicia era la alegría de la oficina y de sus amigos, pero todos notaban que con el pasar de los últimos 3 meses, ella iba perdiendo ese brillo en sus ojos. Sí había hablado con Esteban y cuando lo hacían era como si nada grave pasara, en cuanto ella le mencionaba sobre las distancias que tenían él simplemente le respondía con un escueto mi niña, las cosas están complicadas ahora con la tesis y el trabajo, todo está al revés...





agosto 22, 2011

UNA HISTORIA MAS... Parte IX

Lee Aquí Parte VIII

Las horas que siguieron a esa noche fueron maravillosas. Decidieron tomarse una botella de vino para recordar esos viejos tiempos en que Valeria no existía y prácticamente eran ellos dos solos sin nadie mas a su alrededor que les limitara sus emociones. Hablaron, se besaron, se acostaron a mirarse el uno al otro, a la larga ninguno de los dos creía que lo que sucedía era real. Alicia se sentía flotar y ni qué decir de Esteban que era quien más hacía planes a largo plazo para ambos. 

 Ella en cambio era mas centrada, pensaba que si bien estaban "enamorados" era simplemente eso, "enamorados" entre comillas, esperaba que no acabara nunca esa emoción y también pensaba que si era él quien hacía los planes solo quedaba esperar a que las cosas salieran como deseaban, incluso parte de eso sucedía por ese gran temor que conservaba de estar haciendo lo indebido por ser el ex de Valeria - aún hoy no sabe si debió o no meter a Esteban en su vida - pero de momento decidió estar feliz.

Esas semanas siguientes, la pasaron delicioso, se fueron de viaje a conocer pueblos cercanos a la capital, salían tanto con los amigos de ella como con los de él, la mamá de Alicia también había estado presente en una reunión para conocer desde otra perspectiva a Esteban (Pues ya era su yerno y no el novio de Valeria). En la última semana de vacaciones de Alicia decidió llamar a su oficina para hacer un trato y no dejar esa oportunidad de quedarse con Esteban por esa semana más que estaría en la ciudad. Sabía que luego de visitar a sus padres y de descansar por ese mes adicional que le quedaba a él, no lo volvería a ver hasta pasados un par de años a menos que ella lograra hacer el viaje a Holanda, que en secreto seguía planeando.

Lee Aquí Parte X

agosto 20, 2011

UNA HISTORIA MAS... Parte VIII

Lee aquí Cap. VII

Como era de esperarse cuando Esteban cruzó la puerta lo vio un tanto desorganizado, su pelo contaba los lugares donde había tenido que dormir antes de tomar ese último avión a Bogotá y se notaba que no probaba agua en días, pero extrañamente, olía delicioso o al menos decente...

Él le dijo al oído "Estás más hermosa de lo que te recordaba..." Y ese fue el momento perfecto para que en medio de tanta gente ellos compartieran ese primer beso que tanto habían esperado. Alicia sudaba frío y un vacío le recorrió por el cuerpo, sabía que sería el mejor mes de su vida juntos, el plan de él durante su segundo mes de estadía era irse para casa de sus padres en otra ciudad, así que lo tendría para ella sola por cuatro semanas.

Llegando al hotel lo primero que hizo fue bañarse, mientras ella pedía algo de comer a la habitación y se servía un vaso con whisky como para pasar tantas emociones juntas en el mismo día... No sabía ni qué música poner, siempre había sido mala para ese tipo de elecciones y ese no era el momento para complicarse haciendo una. Mientras lo esperaba impaciente, recorrió la habitación a lo largo y ancho, mezclando el hielo con el licor, llegó el pedido de la cena, hasta que finalmente Esteban salió del baño.

Ambos temblaban y se reían entre cada beso, sus manos recorrían la espalda de Alicia, su nariz respiraba acelerando cada centímetro de su piel, querían aguantarse pero a sus cuerpos no les importaba el cansancio ni el hambre, solo se entregaron al máximo placer que aguardaba por ser devorado...


***
Alicia conteniendo una sonrisa, dejó salir varias lágrimas, abrió los ojos para darse cuenta de que seguía allí tendida en su cama recordando cada instante vivido con Esteban.  Pensaba también si debía o no tirar a la caneca el famoso frasquito del perfume de avión que tenía en sus manos y que la había llevado a retroceder tanto en el tiempo.  Sus recuerdos eran por momentos dolorosos y en otros totalmente placenteros, pero finalmente los sentía como masoquismo puro precisar cada detalle, sin embargo dejó la loción a un lado cerró los ojos de nuevo y siguió escribiendo en su mente todo ese pasado. 

*** 

Lee aquí Cap. IX

agosto 17, 2011

UNA HISTORIA MAS... Parte VII

Lee aquí VI parte

2008

Ambos continuaban fortaleciendo esa amistad desde lejos, pero la soledad que embargaba a Esteban en ese nuevo país hacía que las conversaciones se pusieran cada vez mas fuertes y cambiaran de tono, ya la trataba con palabras y frases nunca antes dichas entre los dos. Hacían planes para cuando él regresara, se imaginaban teniendo una vida juntos en cualquier lugar el mundo, Alicia incluso sin decirle a él pensaba irse hasta Holanda para visitarlo... Y fue así que lentamente se fueron convenciendo de que no había razones para seguir escondiendo los sentimientos que crecían desde hacía casi 10 años.

Alicia estaba mas tranquila en lo referente a Valeria, pues lo poco que sabía de ella era por lo que le contaban las amigas en común con las que escasamente tenía contacto, se había casado hacía no más de un año y vivía feliz en Australia sin motivos por los qué regresar a Colombia. Muchas veces Alicia sentía que la traicionaba pero ya quería darle rienda suelta a todo, simplemente no se aguantaba mas la idea de no estar con Esteban. Por este mismo motivo decidió dejar a su novio y continuar con esa nueva relación a distancia, arriesgando toda su estabilidad mental.

2009


Alicia pasó diciembre y enero en plena ansiedad, comía lo necesario pues ya nada le pasaba, había retomado su viejo vicio de comerse las uñas, fumaba más y se notaba por lejos más feliz de lo acostumbrado. No veía la hora en que fuera febrero para poder darle el primer beso a Esteban, quien regresaría para estar durante las vacaciones por dos meses. Solo esperaba que ese primer beso no fuera decepcionante, después de haber hecho reservaciones en un hotel 5 estrellas para estar los dos solos durante al menos una semana, lo menos que podía pasar era que surgiera una gran decepción.

Con las vacaciones pedidas en la oficina - no tendría mas de 3 semanas - maletas empacadas, cambio de look y mas linda que de costumbre, llegó al aeropuerto para recoger a Esteban que llegaba a las 2 de la tarde y aún a la 5 el tablero le indicaba que el vuelo estaba retrasado. Esas horas se le hacían eternas, hablaba por celular con cuanta persona podía, hasta que uno de sus amigos finalmente accedió a acompañarla por un rato porque al parecer él no llegaría hasta pasada la noche. Andrés le ofreció cerveza, no quiso, café la empeoraba, gaseosa menos.

- ¿será mejor un postre? 
- No quiero comer nada, tengo ganas de vomitar, entiéndeme Andrés...
- Ali, Ali... Tendrás que comer algo, llevas horas... Casi días sin probar nada y yo no quiero que ese tal Esteban te vea maluca.
- Está bien, tráeme lo que se te antoje... Y de paso mira el tablero a ver qué reporta o mejor pregunta en la aerolínea.
- Ok.

Andrés la acompañó hasta el momento mismo en que supo que el avión de Esteban por fin había tocado tierra y entre risas le dijo: Lo vas a ver horrible, lleva tres días viviendo en aeropuertos seguro no se ha bañado, pero no te desilusiones hasta que lleguen al hotel. Te quiero Ali, disfruta tus vacaciones en la ciudad.


Lee aquí VIII parte

agosto 09, 2011

UNA HISTORIA MAS... Parte VI

Lee Aquí Parte V
2007

Esteban seguía queriéndola cada vez más o al menos eso era lo que demostraba, eran tan detallista con todo lo que tuviera que ver con ella que incluso la ahogaba con tantas atenciones juntas y negaba por encima de todo querer estar con él y por eso se concentraba en salir con otras personas que iba conociendo poco a poco.
 
Para enero ya Alicia le dijo que tenían que alejarse un poco, tal vez intentarlo con la niña que él decía que le gustaba y ella continuar con el que estaba saliendo, a lo que él simplemente le respondió que lo peor era que se iba a alejar más de lo que ella quería, pues se iría por 5 años para Holanda a continuar sus estudios.

Alicia sintió que el mundo se le venía encima, allí fue que se dio cuenta de todo lo que deseaba estar con él, la sensación de no tenerlo cerca se había hecho más tangible y venían a su cabeza un montón de "¿qué hubiera sido si...?" frases y frases que rebotaban en su mente sin encontrar respuestas, lloraba frente a él y con mucho temor le dijo que lo extrañaría y lo abrazó muy fuertemente mientras sentía que él también lloraba casi en silencio pero sus lágrimas lo ponían en evidencia. 

El mes previo a su partida salían casi cada día, pero continuaban esa relación de amigos que sostenían desde siempre, a fin de cuentas Alicia seguía bien con su relación y Esteban era simplemente su amigo y tal vez su único amor frustrado.


Lee aquí Parte VII

agosto 04, 2011

UNA HISTORIA MAS... Parte V


Lee Aquí Parte IV
2006


Esteban regresó a Colombia supremamente cambiado, tenía un trabajo promisorio en una gran empresa y había culminado todos sus proyectos en Argentina. Alicia por su parte se graduaba apenas de la universidad y a la expectativa de tomar sus propias decisiones como una persona independiente. Empezó a trabajar también en la misma ciudad y de vez en cuando Esteban la llamaba para que se tomaran al menos un café. Ella siempre le sacaba excusas, sabía que aunque ya no hablaba con Valeria porque la vida las había llevado por caminos distintos (Vale ya vivía en Australia), no era buena idea salir precisamente con él.

Luego de mucho, terminó accediendo a tomarse solo un café, que duró no menos de cinco horas, entre risas y conversaciones Esteban terminó diciéndole toda la verdad. A Alicia la recordó desde el primer momento en que la vio en ese cumpleaños de Carolina, sabía que era aquella niña con la que había cruzado un par de conversaciones en medio de vino barato y la recordaba con tantos detalles, que hasta ella había olvidado, y allí con ese café y el cigarrillo en la otra mano fue donde le confesó que siempre había conservado esa curiosidad por verla de nuevo, por conocerla más y una vez empezaron a salir (así él estuviera con Valeria) comenzaba a querer tenerla mas cerca, incluso a desear que ella fuera su novia. Pero para él las cosas eran muy claras, ella no se acuerda de mi y es la mejor amiga de Vale… 

De ese primer café, siguieron otros y luego pasaron a un par de cervezas, pero no salían de su zona de confort, Alicia temía que alguna de sus antiguas amigas de la universidad los vieran a los dos conversando en torno a unas cervezas aunque entre ellos no pasara nada.

Alicia tenía sus rollos, unos mas formales que otros, y entre los dos se aguantaban sus desamores, éxitos y fracasos laborales. Ella ya no sabía lo que sentía por él, lo quería tanto desde siempre y ahora habían formado esa pequeña amistad conveniente en que los dos sabían que no podían tener nada por el respeto a Valeria, pero que prefirieron mantenerse siempre lo mas cerca posible.  Esto solo la confundía más.



Lee Aquí Parte VI

 
 
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