enero 04, 2011

PAREJAS MODERNAS - Campanula*


Isabel y Lucas se conocieron por coincidencias del destino (o la vida) quizás, y después de unos días pasaban más tiempo juntos del que hubieran podido pensar en un principio; ambos antes de conocerse tenían claro lo mucho que les gustaba el sexo, inclusive Isabel solía definirse en ocasiones como una ninfómana en potencia, y Lucas tenía muy claro sus intenciones latentes de disfrutar siempre de una mujer (fuera cual fuera)

Obviamente comenzaron a tener Sexo, que intención había de amor, si con los ¨placeres carnales¨ tenían más que suficiente, al comienzo probar nuevas técnicas nuevas posiciones nuevas formas, pero luego tenían necesidad de más, y comenzaron a frecuentar fiestas swinger al comienzo como todo fue novedoso, se les volvía interesante verse el uno con otra, y ella con otro o así; sus vidas comenzaron a girar en torno al sexo, ya no habían más palabras en el aire, no había nada de qué hablar que no contuviera el sexo en una frase, incluso ya no existían ellos dos, existían muchos dentro de las frases, era la lujuriosa necesidad de tener sexo, la vital necesidad de accederse carnalmente, de probar nuevas cosas, nuevas personas, de tener sexo en cada instante que fuera posible.

Así paso el tiempo, pero hubo un día donde Isabel comenzó a dudar, a extrañar ese alguien para sí misma, ese alguien con quien hablar de cualquier pendejada, comenzó a indagarse si hubo amor, si en algún instante del sexo entre ambos se habían involucrado sentimientos, y trato de decírselo a Lucas, y él trato de entenderla, pero también trato de hacerle ver que al menos ambos estaban en esto, le dijo que no se preocupara, que era normal que se sintiera así, pero que poco a poco todo iba a mejorar, con el transcurso de las personas y el ¨buen¨ sexo y así lo hicieron

Aquella noche fue hora de ir al nuevo bar, a conocer las nuevas parejas, a buscar los nuevos intercambios, llegaron temprano, no había mucha gente aun, así que Isabel decidió ir por un cocktel a la barra, se sentó y pidió un Martini, al otro lado vio un joven, casi de su misma edad, de alguna manera se acerco y comenzó a hablarle, el tipo muy educado comenzó cualquier tipo de conversación desentonante con el lugar y Isabel comenzó a entretenerse con algo diferente, se pregunto qué hacia él allí, y supo que en realidad estaba yendo por un dinero del lugar, que no era alguien que frecuentara el sitio, solo que había decidido tomarse una copa, cuendo estaban en esta parte de la charla llego Lucas por ella, ya había encontrado la pareja con quienes realizarían el intercambio de la noche, ella se despidió y se fue con Lucas.

Entro en aquella habitación y comenzó a sentirse mareada, en realidad no deseaba estar más en aquel lugar, así que tomo sus cosas y salió corriendo del lugar; en la salida se choco con el joven, que la tomo de un brazo y le dijo que se tranquilizara ella le pidió que la sacara de allí, y se fueron juntos; mientras tanto Lucas no se había percatado de la ausencia de Isabel, entre el trió que construían el otro hombre y su mujer, parecía que uno menos no hacía falta, solo lo notaron luego de un rato, Lucas lo tomo como la determinación de Isabel de irse para siempre, y pretendió no preocuparse, que importaba si todo el sexo que pudiera desear estaba allí, todos tan dispuestos, aquel placer tan vital; solo fue hasta después de unos días donde solo el eco escucho sus palabras y el sexo no pareció suficiente, que se dio cuenta que había perdido.


Nota: Para finalizar dejaré una frase que alguna vez me dijo alguien ¨el cuerpo no se presta impunemente¨

*Campanula,  escribe en su Blog y
pueden leerla tambien como @campanula13

1 comentario:

  1. Excelente entrada y mucho mejor la fase con la que la termina... felicitaciones a @campa y a @cutemarieclaire por invitarla

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